martes, 12 de agosto de 2014

Levanta las manos

"Levanta las manos
en la búsqueda de algo,
nuevo, raro...
está allí, cerca,
lo sientes.
No abras los ojos,
no,
no estás lista para eso,
solo extiende tus dedos
y un mundo nuevo
despertará para siempre."


Supimos cada uno
que había alguien allí
del otro lado,
nos asomamos y allí estábamos
cada uno detrás de su propio universo.
Llegábamos de un lugar diferente
por caminos diferentes,
de ciudades atestadas de tranvías,
de gente por todas partes,
colgando de mar azul y de río verde
sobre renglones.
Yo vi tu cara en los carteles
y tú me viste en un instante
desembarcar de la nada.
Yo traía una palabra
y un pañuelo celeste,
creíamos en lo insustancial de la vida misma,
no sabíamos llorar
y sin embargo traíamos las caras mojadas.
Yo no fui mas aquel
de la lluvia añorada,
ni del amor a primera vista,
no fui ni soy
lo que tanto soñabas.
El tal vez
se transformó en un montón de cuestiones
y las fotos
se fueron perdiendo entre papeles amarillos,
el verso murió una mañana
entre piedras, playas y cielo,
el sol despertó de repente
negro
y cada vez que te pienso
me encuentro solo
y cada vez que me piensas
te encuentras sola,
rodeada de toda esa
casi nada.
No supe quererte,
no supe viajar
a esos tus días que vienen
y me quedé corriendo entre vagones
esperando tu último beso,
sufriendo los grises de la gente,
y al verte partir del pasado
me quedé con las manos vacías
en este presente
tan solo de ojos marrones
agitando tu olvido
en mi pañuelo celeste.

martes, 29 de julio de 2014

Vienen a mi

Vienen a mi insubordinados,
desde lejos, 
como nubes de avispas 
en el crepúsculo anaranjado,
negros pájaros, 
figuras, 
a veces inocentes voces,
otras indolentes 
suben y suben en bandadas
casi hasta morir asfixiados
y luego se precipitan 
hasta la tierra firme esquivando los árboles.
a la velocidad de la sin razón, 
no, no hay razón,
no la busquen,
todo es así sin encontrarlos,
una simple melodía que crece,
un río de sentimientos verdes
y el marrón de sus ojos 
mezclándose con los pétalos tiernos de sueños
de alma dulce y pureza blanca.
Debí retenerlos, 
allí en el contraste,
debí socorrerlos,
debí darles aire...
Ahora es tarde, 
ya desalientan.
Ella les daba la vida,
el pulso exacto,
las brevas de julio tardías 
lo sabían 
exactamente,
eran violetas moradas como sus alas
y roja su boca entreabierta,
su voz de niña encerraba
al paso ligero de tacones altos
todos los misterios del amor.
Cuantas ciudades y cuantas distancias
se marcharon por el aire,
volando las edades
hasta quedar todos
apretados
en mi mano solitaria.




Palabras horizonte

Debiera yo viajar íntimamente
por los caminos de mil ciudades
para encontrar la palabra que te abarque.
Eres en mi tan imaginable
que invariablemente la palabra siempre vuelve.
Una y otra vez llegas suave a mis papeles.
¿Quien eres mujer?, ¿un tal vez?, ¿un siempre?...
Aquella niña que soñaba con ángeles
de boca roja y cabellos chocolate,
ahora vuelven tus fotos, tu voz lejana resonante,
tu verso subiendo renglones, tus ojos cafés, poses,
un todo lleno de colores y nadies,
tu rostro solo reconocible si lo tocase,
tu piel suave entre estas paredes casi cárceles,
tu palabra mucho mas allá de la luz tenue.
No, no puedo tocarte con mis letras,
no puedo caminar a tu lado y sonreirte,
no puedo regalarte una flor
y el suspiro se pierde en la distancia.
Por mas que lo escriba una y mil veces
tu siempre te escapas por detrás del horizonte.

domingo, 20 de julio de 2014

No me resigno



No hay remedio,
No,
no hay forma,
no quiero que la sangre llegue hasta la fuente...
Si,
tu eras aquel ángel y ahora qué!
Ya no siento tus cabellos volar,
ya no estás entre mis notas,
tus besos no llegan a ningún lugar.
¿Acaso la noche te absorbió entre su vientre y sombra?
¿que quedó de aquella niña que corría por los caminos de las ciudades?
Aquí está la luna llorando soledades
arqueada de tanto bostezar el amor de los amantes no reconocidos,
blanca,
pálida sin saber sobre su destino.
Muerte! puta muerte!
no me resigno...
Ella no lo ha merecido,
la sangre roja como sus labios,
borravino ha sido.
La he visto morir en mis papeles,
No!
no hay remedio,
que la sangre no llegue hasta la fuente,
yo,
no me resigno.

sábado, 5 de julio de 2014

El renacimiento de la libélula



Espacio tiempo prematuro
que tanto y tan poca cosa eres
sin amor,
filamentos diminutos 
como salidos de una acuarela,
alma mía,
si todos somos
simplemente materia
y estamos hechos
de la copia de lo mismo.
Tan pequeño es el lapso de este tiempo
que no me alcanza el universo entero
distancia larga entre dos palabras
para decir lo que yo siento
y presiento
la tristeza de la muerte
en la letra de tu olvido.
Libélula de los carteles,
libélula del baile y de los libros...
si tu vuelas lejos de mis ansiados días
yo no quiero que tu seas
en mis noches frías 
un efímero suspiro
en el beso de la vida.
Ángel
vuela libre sobre el mar con tus cuatro alas
desde el golfo de las conciencias indias
hasta la soledad
de la plataforma submarina.
Renace,
ilumina, brilla,
que yo te deseo siempre eterna,
siempre bella,
siempre viva
en el latido de mi corazón
y en la imaginación
de mis pupilas...

domingo, 29 de junio de 2014

La vieja olivetti - algo mas de gatoconbotas

La vieja olivetti


No se por qué,
nunca lo se.
Estas allí desde siempre
oculta entre mis papeles
y no me dices nada,
nunca me hablas
o mejor dicho casi siempre callas.
Cajas, cajas y mas cajas, archivos y callas,
así debe ser la vida del poeta,
del obrero o del cineasta...
o simplemente el silencio masticado
de un viejo cartonero.
Fui feliz,
si alguna vez lo fui,
lo soy cuando me sirvo vino
y cuando florecen mis claveles blancos,
debí teñirlos de rojo y no rubios como aquellos zapatos tuyos
rojos, Rojos, demasiado.
Es la inteligencia la que se repite en mis errores,
toda la información detallada letra por letra en mi alma.
¿Tú tienes alma?,
¿Qué dice ella que yace quieta, muda, casi suicidada?
Nada,
puedo deletrear tus labios
y mi nombre se traba entre tus dientes,
cada palanca lo dicta,
resuena, tap, tac, tac
y no hay caso,
entre dientes se traba.
El amor debió venir en un sobre cerrado,
sellado,
sin destino
y yo encontré esa misiva entre mis cosas.
Tuve una idea,
te imaginé conmigo mirándonos a los ojos,
tu bajabas la mirada
y yo soñaba con ese reloj viejo y amarillo de los trenes,
un cuarto casi siniestro
y tu cuerpo desnudo
deseando que la hoja se llene de palabras bonitas
y de sexo afortunado,
tu amor es así de rozagante,
mi amor es mas profundo y secreto
clavado en la tierra como una estaca
que sin embargo te ata, te quiere, te juzga, te bifurca
y un día se detiene
frente a ti
en la obra terminada.
-------------------------------------

viernes, 20 de junio de 2014

A la misma hora - una poesía de gatoconbotas

Una noche mas como cualquiera
fluyen las ondas no reconocidas,
sobre_espejo, tiemblas de frío.
Es la hora,
siempre es la misma...
Reconocida o no te siento cerca,
tierna para mis ojos e inaudible para mis oídos.
Son ellos los que me engañan:
mis pobres sentidos,
el gusto amargo en la boca,
el olor de una palabra nueva nunca dicha:
tiempo y letras que se enhebran como cuencas de naftalinas.
¿Cuantas veces empieza la desdicha de una noche sin caricias?
Parpadea el fuego alto en el cielo
festejando la calidez de los enamorados que aún juegan a atrapar la luna...
Suerte de aquellos que te poseen entre tantos papeles.
A mi solo me pasan cosas razonables
como si fuese una botella sin mensajes,
lejos del mar y sin secretos
sola sobre la mesa vacía.
A esa misma hora el gato me mira quieto
con esa pose acartonada de los percheros
que con sus paragüas colgando
le dicen no a la lluvia que tanto amamos.
y allí, por debajo, casi subconscientes
un par de zapatos rojos inmóviles caminan
a la velocidad de los latidos.
A la misma hora,
cuando se apaga la sombra del mismísimo candelabro,
la noche se marcha despacio, tranquila,
el amor se pierde entre esos humos y olores ocres,
al borde, sincronizada,
doy vuelta la hoja
y comienza la otra realidad
de la vida misma.