lunes, 14 de noviembre de 2011

PÉRDIDA Y RECUPERACIÓN DEL PELO - Julio Cortázar (historias de cronopios y famas)


PÉRDIDA Y RECUPERACIÓN DEL PELO

Para luchar contra el pragmatismo y la horrible tendencia a la consecución de fines útiles, mi primo el mayor propugna el procedimiento de sacarse un buen pelo de la cabeza, hacerle un nudo en el medio y dejarlo caer suavemente por el agujero del lavabo. Si este pelo se engancha en la rejilla que suele cundir en dichos agujeros, bastará abrir un poco la canilla para que se pierda de vista. Sin malgastar un instante, hay que iniciar la tarea de recuperación del pelo. La primera operación se reduce a desmontar el sifón del lavabo para ver si el pelo se ha enganchado en alguna de las rugosidades del caño. Si no se lo encuentra, hay que poner en descubierto el tramo de caño que va del sifón a la cañería de desagüe principal. Es seguro que en esta parte aparecerán muchos pelos, y habrá que contar con la ayuda del resto de la familia para examinarlos uno a uno en busca del nudo. Si no aparece, se planteará el interesante problema de romper la cañería hasta la planta baja, pero esto significa un esfuerzo mayor, pues durante ocho o diez años habrá que trabajar en algún ministerio o casa de comercio para reunir el dinero que permita comprar los cuatro departamentos situados debajo del de mi primo el mayor, todo ello con la desventaja extraordinaria de que mientras se trabaja durante esos ocho o diez años no se podrá evitar la penosa sensación de que el pelo ya no está en la cañería y que sólo por una remota casualidad permanece enganchado en alguna saliente herrumbrada del caño. Llegará el día en que podamos romper los caños de todos los departamentos, y durante meses viviremos rodeados de palanganas y otros recipientes llenos de pelos mojados, así como de asistentes y mendigos a los que pagaremos generosamente para que busquen, separen, clasifiquen y nos traigan los pelos posibles a fin de alcanzar la deseada certidumbre. Si el pelo no aparece, entraremos en una etapa mucho más vaga y complicada, porque el tramo siguiente nos lleva a las cloacas mayores de la ciudad. Luego de comprar un traje especial, aprenderemos a deslizarnos por las alcantarillas a altas horas de la noche, armados de una linterna poderosa y una máscara de oxígeno, y exploraremos las galerías menores y mayores, ayudados si es posible por individuos del hampa, con quienes habremos trabado relación y a los que tendremos que dar gran parte del dinero que de día ganamos en un ministerio o una casa de comercio. Con mucha frecuencia tendremos la impresión de haber llegado al término de la tarea, porque encontraremos pelo (o nos traerán) pelos semejantes al que buscamos; pero como no se sabe de ningún caso en que un pelo tenga un nudo en el medio sin intervención de mano humana, acabaremos casi siempre por comprobar que el nudo en cuestión es un simple engrosamiento del calibre del pelo (aunque tampoco sabemos de ningún caso parecido) o un depósito de algún silicato u óxido cualquiera producido por una larga permanencia en una superficie húmeda. Es probable que avancemos así por diversos tramos de cañerías menores y mayores, hasta llegar a ese sitio donde ya nadie se decidirá a penetrar: el caño maestro enfilado en dirección al río, la reunión torrentosa de los detritos en la que ningún dinero, ninguna barca, ningún soborno nos permitirán continuar la búsqueda. Pero antes de eso, y quizá mucho antes, por ejemplo a pocos centímetros de la boca del lavabo, a la altura del departamento del segundo piso, o en la primera cañería subterránea, puede suceder que encontremos el pelo. Basta pensar en la alegría que eso nos producirá, en el asombrado cálculo de los esfuerzos ahorrados por pura buena suerte, para escoger, para exigir prácticamente una tarea semejante, que todo maestro consciente debería aconsejar a sus alumnos desde la más tierna infancia, en vez de secarles el alma con la regla de tres compuesta o las tristezas de Cancha Rayada.  

domingo, 13 de noviembre de 2011

Puntos suspensivos - Joaquín Sabina



Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos

viernes, 11 de noviembre de 2011

Esta palabra mía (dígame) - gatoconbotas













(este lado tan íntimo)

30 poemas que ya no hablan,
ya no dicen nada...
ya no están
se han volado en una decisión
propuesta y dispuesta
sin destino
vedados, devorados
en la estación papelera
decías, dices y dirás
todo es lo mismo
diremos admirablemente
que nos admiramos
divagamos y vamos
siempre por un poco mas
y más y más, igual
todo será efímero
pero lo efímero también
es hermoso…al menos
hermosamente nuestro
como esos pájaros
que vuelan y vuelan
sabiendo de donde parten
pero nunca adonde llegan
en esas tan pequeñas idas
desapariciones afectivas
que extrañamos y sufrimos
tanto y tanto y duelen
inclusive esa perspectiva
del futuro olvido...
citas, incitas, recitas
ese famoso "inolvido"
o tal vez "ni-olvido",
ni en ese sentido
del no y del si,
quién puede asegurarnos todo
y quien nada?
nunca te arrepientas
estamos fluyendo VIDA
entre estas preciosas letras
donde la rima
ya no significa nada,
ni la coma,
ni subir una frase
ni bajarla...
ni un punto suspensivo
y todo significa todo
y nada significa
ajustadamente
nada
y solo nos identifica
administrativamente
NO EXISTE LA PERFECCIÓN
(que usted exista me excita)
"DÍGAME" entonces
si hemos puesto
ambos corazones en orden,
a la mente hay que limpiarla
y dejar el alma blanca
pura e inocente
para amarnos prudentemente
en el mas sigiloso
de los silencios sentidos
"DIGAME" entonces
¿qué tenemos bajo la mesa?
y tenemos tanta fiebre
y una memoria que arde
y nos enferma de recuerdos
tenemos estas acotaciones
en los márgenes:
AROMA Y PIEL
el perfume del deseo
y el deseo tan profundo
de sentirnos cerca,
tal vez para curarnos
de todos los males
de la realidad
tal vez este es
nuestro puente
ESTA PALABRA MIA,
Y
ESTA PALABRA TUYA
¡nos desconocemos tanto!
y creo que eso es
lo que amo mas de ti
niña de todos los carteles
y de todo esto surge
ESTA FRAGILIDAD
SOSTENIDA
POR EQUILIBRISTAS,
AMARTE SOBRE EL ALAMBRE
DE UNA EXISTENCIA
QUE DURARÁ
LO QUE DESEEMOS
QUE DURE...
UN SUSPIRO,
AMARTE SIN SABERTE
Y SI NOS SABEMOS
TAL VEZ NOS CAEREMOS
Y LO DESTRUIREMOS TODO....
tal vez un pequeño paso mas
y otro mas, y otro mas
una baranda de renglones
para asirnos en cariñosas frases
un cable a tierra
una letra,
una simple letra
que nos abrace
y nos sostenga
y nos contenga…
Hubo un tiempo
llamado desafío
un salto al vacío
de la red sin red
y el riesgo fue amar …
amar en bandadas,
para llenar de amor ese vacío
amando a la mujer que siento
CERCA...sueño alas
cuando cerca se refiere aquí,
muy adentro mío.
vale la pena "volar" adentro
la vida nos da este regalo
un escenario
y todo depende de nosotros dos
hoy nos debemos la obra.

(este lado tan anónimo)